EL MUNDO CABE EN UNA CANCIÓN
Este es el título del CD de Fito Paez lanzado al mundo en el mes de septiembre de 2006, pero mas allá de ser el nombre de un disco o de una canción, a personas como yo, que amamos la música, nos deja ese sabor a verdad en la boca, pues definitivamente el mundo cabe en una canción.
Hay historias de amor, desamor, locura, serenidad, amistad, odio, alegría, etc. Es decir, un infinito de sensaciones que tienen conexión directa con los órganos vitales, pues una canción cantada con sentimiento es mas expresiva que unas palabras que se lleva el viento. Y mas aún, las canciones llevan un mejor camino al corazón si se pueden acompañar con un instrumento interpretado por uno mismo.
Dada la pasión con la que se puede llegar a vivir la música, se pueden relacionar canciones con aspectos de la vida que son, que fueron o que ya no serán importantes. Es también una ruta de escape a la agotadora rutina diaria. Hay canciones que simplemente son musicalmente buenas y la letra pasa a un segundo plano, o son muy buenas letra y música, pero realmente no tocan fibras y no son aplicables a situaciones de la vida.
No hay nada mejor, para las tensiones de la vida, que una buena canción. Poesía pura de la mano de acordes que penetran los oídos y recorren el cuerpo de manera sorprendente e inexplicable.
