Polaroid del vacío absoluto
Anoche, como de costumbre, concilié el sueño pensando en ella.
El día pasó de ser común con emociones represadas a ser lo mas bello que había vivido desde que la conocí.
Caminábamos por ahí entre prados verdes y mi corazón latía muy fuerte, ella se acercaba mas a mi y de repente su brazo izquierdo rodea mi cintura, sin pensarlo dos veces mi brazo derecho cubrió sus hombros. La emoción del momento crecía mientras avanzábamos.
Finalmente llega el toque de gloria, yo la volteo a mirar y ella voltea a mirarme, se cruzan nuestras miradas y se sostienen por un par de segundos, hasta que yo en un impulso de Dios, llevo mi boca a su piel. El contacto fue tan solo con el vértice derecho de sus labios, pero los dos movimos nuestras caras para que nuestros labios hicieran contacto pleno. El beso fue corto pero significó el inicio de una relación entre los dos. Ese era el momento que mas había deseado vivir desde que ella me gusta. Fue muy especial, pues en ese contacto se transmitieron muchas emociones y por fin pude dar rienda suelta a todo lo que llevaba adentro.
Seguimos caminando abrazándonos con fuerza, como soldando algo para que no se soltara nunca. Ocasionalmente nos besábamos. Hablábamos muy poco, era como si a los dos nos hubiera sorprendido lo sucedido, pero era claro que los dos estábamos felices que hubiera pasado.
Luego de un buen rato dejamos los prados verdes y llegamos a una calle en donde nos dejamos de abrazar. Busqué su mano y al tomarla fuertemente sentí nuevamente esa emoción del primer momento, sin embargo, cuando ella, en medio de su hermosa sonrisa, se aprestaba a decirme algo, lamentablemente…me desperté.
Golpeé muy fuerte el colchón mientras maldecía el vacío que sentía en el pecho. Sin mas que hacer que resignarme me di vuelta y mientras me preguntaba porqué aparecía hasta en mis sueños y hasta en sueños me hacía sentir bien empecé a pensar que lo mas hermoso que había sentido con ella no había sido real, fue solo eso, un sueño.
