Como buen fanático del Argentino Fito Páez, me enteré que el pasado sábado 24 de febrero se presentaba en el festival internacional de la canción de Viña del mar en Chile.
Este festival es quizás el mas importante de Suramérica y goza de amplia difusión. Por primera vez en varios años, no tuvimos en Colombia la transmisión en directo del festival, lo que había reducido mis esperanzas de disfrutar de un buen show como el de Fito.
Navegando el sábado en la noche, encontré una página oficial del festival en donde había señal de audio y video en directo. Lo encontré faltando quizás unos 30 minutos para la aparición de Fito en escena. Como no sabía si cuando encontré la página ya había tocado Fito, esperé pacientemente hasta que lo anunciaron y la emoción en mi fue muy grande.
Luego de unos minutos aparece Fito y comienza el charles a marcar el inicio de la percusión de “El amor después del amor” que buen inicio. Eso presagiaba el gran concierto que estaba a punto de ver. Si bien es cierto la voz de Fito ya no llega a los tonos originales de la canción la fuerza de la música era impresionante y el ánimo de la gente subía sin importar el frío y la hora, eran casi las 2:20 am hora chilena.
Termina la primera canción y sin esperar mucho tiempo aparecen los primeros acordes de “Enloquecer” sin lugar a dudas la mejor canción del mas reciente trabajo de Fito. Trae a mi mente muchas situaciones vividas… Con la piel erizada empiezo a cantar, era la primera vez que oía este tema en vivo y suena muy bien aunque un poco mas rápido. Ante la euforia del público Fito saluda a su gente y empieza a sonar “Yo te amé en Nicaragua”, canción clásica de Fito que forma parte indispensable de su gira
actual. Es una canción muy alegre que seguía aumentando la buena energía en
con el guitarrista de la banda aparece una versión rockera de “Dar es dar”, sencillamente alucinante. Estamos acostumbrados a la versión suave del unplugged, pero esta versión le da mas vida, lo justo para el ambiente que se vivía en la quinta. “Dar es dar, es encontrar aquí en viña, esos ojos preciosos que nunca encontrás”, fue la última frase de esta canción. En medio de la algarabía del público irrumpe la batería dando inicio a “cadáver exquisito”, personalmente es una de las canciones en donde mas me gusta la interpretación que hace Fito en su piano.
Uno de los clásicos que no puede faltar es 11 y 6, canción que narra la historia de dos niños rosarinos, este fue el siguiente tema y ya la quinta cantaba con mas fuerza que Fito y sus micrófonos. En ese altibajo de suave y duro apareció Circo beat, canción tan
emblemática para Fito que da la identidad a sus estudios de grabación. El ya clásico “circo beat, UU, UU” apareció repartido en los dos pisos de la quinta. El primer nivel cantaba “circo beat” y el segundo “UU UU”. Volvíamos abajo y la quinta se apaga, solo quedan las luces de los teléfonos celulares que empiezan a interactuar con los suaves acordes de “Brillante sobre el mic”, canción particularmente sensible para mi. “Hay aromas que no voy a olvidar, recuerdos que me quiero llevar” Que canción!.
Otra vez arriba y Fito llama a Álvaro Enríquez de Los tres, agrupación chilena. Misterio en la quinta, música de zozobra y empieza “Ciudad de pobres corazones”, canción que retrata la dura infancia de Fito, es fuerte como su historia. Para la siguiente canción Fito invita al escenario a un cantante Uruguayo, interpretan “A rodar la vida”, canción que normalmente marca el final de la primera parte del show, pues termina diciendo “Chao, hasta mañana”.
En ese momento la quinta pide antorcha de plata para Fito, el primer premio para el buen show del cantante. La gente seguía coreando “Antorcha!” y le entregan la de oro a petición de la quinta. Entonces le piden a Fito que siga cantando, se dirige a su piano y de esta manera comienza a cantar “Un vestido y un amor”, mas conocida como “te ví” Fito y su piano y el público de fondo cantando a todo pulmón. 1,2 y aparece la mariposa insignia de Fito. Mariposa Teknicolor siempre cierra sus shows.
Fito se despide, y se va del escenario agradeciendo los corazones abiertos de viña. Nuevamente la gente lo hace regresar, esta vez aclamando la gaviota de plata, máxima distinción del festival. Fito la recibe emocionado y vuelve a su piano. La batería inicia “eso que llevas ahí” de su nuevo disco, una buena canción que tuvo un final mejor aún, pues se mezcló con esa hermosa estrofa de “Y dale alegría a mi corazón”
“Y dale alegría, alegría a mi corazón, es lo único que te pido al menos hoy. Y dale alegría, alegría a mi corazón afuera se irán las penas y el dolor” “Gracias Viña, chao!”
Siendo casi las 4:00 am en chile el concierto termina y con el una noche aburrida hasta que encontré la página ideal para ver a Fito on line. Nunca había seguido un concierto por Internet, y es una sensación extraña pero definitivamente emotiva.
Las críticas del show fueron las mejores, incluso leí que había sido lo mejor del festival hasta el momento.
Gracias Fito por darle alegría a mi corazón por un par de horas! Nos vemos en Bogotá!!
Wow! Cada, qué suerte tuviste. Qué gran concierto..., se ve que lo disfrutaste tanto como si hubieras estado en Viña! Bueno, espero que lo repitas en vivo cuando visite Colombia. Un saludo. Señora Nostalgia
Que buena descripción del concierto, eso si es pasión por Fito. Gracias a usted pude ver ese concierto en vivo y no sabe como se lo agradezco, fué como disfrutar otra vez del concierto que hizo en Guadalajara, PERO con "enloquecer" de ñapa. Me emociono aun mas ver la reaccion de la gente, que disfruto absolutamente del show, eso es saber de buena musica!!!